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miércoles, septiembre 30, 2009

André Nocquet caminando con O Sensei



Morihei Ueshiba y André Nocquet - Aikikai Hombu Dojo c.1955 (Inédit)


sábado, abril 25, 2009

Aikido

sábado, septiembre 06, 2008

合気道、 aikido ueshiba

domingo, mayo 18, 2008

Inaguración Dojo en Honolulu - 1961

Demostración de los rituales realizados por O`Sensei y demostraciones de los katas de O`Sensei

lunes, marzo 03, 2008

Los videos perdidos de O`Sensei

La mayoría de los vídeos de O sensei que están disponibles para el mundo del Aikido, como la mayoría habrá visto pertenecen o han sido editados por Aikido Journal equipo que ha realizado un exente trabajo de difusión y recopilación de los pocos vídeos de O sensei. A continuación tenemos una serie de 4 vídeos con una edición diferente en los cuales podemos observar como se realiza el trabajo de Bo del maestro, el trabajo de ken, charlas en Hombu Dojo, entrega de reconocimientos, demostraciones de sus alumnos, demostración de una japonesa con kimono tradicional aprendiendo de Tohei, muchas explicaciones que no se escuchan por que no tienen audio, y mas que nada imagenes que no salen en los otros videos, espero que los disfruten.
Estos videos los subieron como "Demostraciones del Poder del Ki por Morihei Ueshiba"





Se supone que aran 5 partes pero solo encontre estas 4.

viernes, febrero 22, 2008

La ultima presentación...

Esta es la última presentación grabada de O sensei, gracias a un aikidoka Australiano tenemos el agrado de poder verlo y estudiarlo de manera completa ya que siempre, hemos visto es solo un extracto de este vídeo.

jueves, febrero 14, 2008

Maestro

Aikiken - o`Sensei

“No hay que mirar los ojos del compañero, porque cogerán nuestro espíritu. No hay que mirar el sable del compañero porque él cogerá vuestro KI. No hay que mirar al compañero porque hace falta aspirar el KI de vuestro compañero. Maestro Morihei Ueshiba 21/09/1958 Hombu Dojo

martes, enero 08, 2008


"La gente no conoce sus propias intenciones, consecuentemente no desenvaine sino en la ultima instancia."
O Sensei

lunes, octubre 08, 2007

¿Por qué llamamos O'Sensei a Morihei Ueshiba?

Recopilado de Alejandro´s Blog


Lo siguiente no es de mi cosecha, sino que lo he resacado de Aikidojournal y de E-Budo. Todo el mérito es de Josh Reyer y de Peter Goldsbury y yo me dedico sólo a recopilar. Ahí va:
Morihei Ueshiba tenía tres títulos: O'Sensei, Kaiso y Doshu.

O Sensei (大先生):Realmente es sin apóstrofe, aunque nosotros estamos tan acostumbrados a ponerlo que nos resulta dificil omitirlo. El primer kanji se lee /oo/ y significa "gran". Los dos últimos ya sabemos que significan "maestro". Así pues, O Sensei sería "Gran Maestro".

O Sensei (翁先生):Vemos que el primer kanji cambia, pero se lee igualmente /oo/. Sin embargo, éste es un prefijo que se aplica a gente mayor y respetada. Este O Sensei sería algo así como "Venerable Maestro".

Kaiso (開祖):Literalmente "fundador". En la biografía de O Sensei escrita por su hijo Kisshomaru, éste se refiere a su padre contínuamente como "Aikido Kaiso", aunque también como "O Sensei" (de las dos maneras). Parece ser que ésta es la forma que más utilizan los japoneses para referirse a Ueshiba: Ueshiba Morihei Aikido Kaiso (植芝盛平合気道開祖).

Doshu (道主):Significa "guardián de la Vía". El equivalente al título inglés de "Headmaster", o "maestro principal". Este título es hereditario en el Aikido, de manera que Morihei Ueshiba fue Doshu en su día como luego lo fue Kisshomaru y más tarde Moriteru. El sucesor ha sido llamado tradicionalmente Waka Sensei (若先生), literalmente "joven maestro". Como curiosidad, en otras escuelas en lugar de Doshu se emplea el término (más utilizado) de Soke (宗家).

Evidentemente el Fundador no es llamado Doshu desde que murió, ya que el título pasó a su hijo. Por lo tanto, hoy día, sólo nos quedan dos formas (tres en japonés, dependiendo de cómo se escriba) de llamarle: O Sensei y Kaiso.

¿Servirá todo esto para embrollarnos aun más?

jueves, octubre 04, 2007

O sensei

Otro video resumen de los videos anteriores pero con mejor calidad de imagen

Saludos

domingo, septiembre 30, 2007

La última desmostración del Fundador

martes, junio 26, 2007

O sensei

- Ocho fuerzas sostienen la Creación: movimiento y quietud, solidificación y fluidez, extensión y contracción, unificación y división.
- El Arte de la Paz está basado en cuatro grandes virtudes: valor, sabiduría, amor y amistad, simbolizadas por el Fuego, el Cielo, la Tierra y el Agua.
- El Arte de la Paz no se apoya en armas ni en la fuerza bruta para triunfar; en lugar de eso nos afinamos con el Universo, mantenemos la paz en nuestros ámbitos, nutrimos la vida y evitamos la muerte y la destrucción. El verdadero significado de la palabra samurai es aquel que sirve y adhiere al poder del amor.
- El Arte de la Paz es el principio de la no resistencia. Porque no es resistente, cuenta desde el comienzo con la victoria. - Los que tienen malas intenciones o pensamientos pendencieros son derrotados instantáneamente. El Arte de la Paz es invencible porque contra nada lucha.
- Muévete como un haz de luz; vuela como el rayo,, golpea como el trueno, gira en círculos alrededor de un centro firme.
- Puedo dar la espalda a mi adversario; cuando el adversario me ataca él se golpea por su propia voluntad al atacarme, yo soy UNO con el universo, nada soy. Cuando estoy allá, el adversario es aspirado. En el Aikido de Ueshiba, no hay ni tiempo ni espacio, solo existe el universo. Eso es KATSU HAYAHI.
- No puedo perder. Cualquiera que sea la rapidez con la que el adversario me ataca. No es que mis técnicas sean mas rápidas que las del adversario, no es problema de rapidez o lentitud. El resultado del combate esta dividido desde el principio; esto significa que atacarme, yo que soy el universo, equivale a querer destruir la armonía con el universo. luego, en el mismo instante en que el adversario siente necesidad de medirse conmigo, él ya ha perdido.
- Deje de preocuparse de todos sus adversarios, bajo la avalancha de sus sables, avance y corte con determinación.
- Yo estoy de pie detrás del adversario que cree poder atacarme de frente con un sable.

miércoles, mayo 23, 2007

La importancia de la Concetración

Una vez mientras el Sensei Saotome se encontraba sirviendo de Uke en una de las demostraciones de O´Sensei, este cambio de guardia para hallarse más comodo. Si bien cuando realizo este cambio de postura se hallaba detras de O´Sensei y lo hizo de la manera más silenciosa, Morihei Ueshiba sintió la vibración, esa ligera caida en la intensidad de la presencia, de esa forma advirtió la separación entre la mente de Sensei Saotome y la suya.

En ese instante justo O´Sensei se volvio con brusquedad y detuvo su bokken a escasos centímetros del cuello de Saotome, y con enojo le dijo: "Tu concentración no debe debilitarse nunca, no debes relajar la guardia en ningun momento. El Ki Universal jamás se separa del espacio, y tu mente jamás debe separarse del enemigo. El ojo del Aiki no es un ojo físico. Sea de día o de noche, cualquiera que sea su dirección, su rapidez, el ojo espiritual debe detectar la vibración. Este ojo trasciende al yo. Su apertura es la del Universo. Es el ojo del vacío que refleja la luz de la Verdad."

sábado, mayo 19, 2007

Conferencia pronunciada por el fundador sobre el Aikido

A lo largo de la historia, numerosos profesores de religión y filosofía han aportado su mensaje de verdad y han hablado del poder último de la Armonía. Sin embargo... ¿porqué han resultado victoriosos quienes han entablado una lucha encarnizada contra esta Armonía, sirviéndose de la fuerza destructiva del Budo?.
Pocos pensadores y filósofos supieron expresar esta verdad con todo su ser. Sus teorías, formuladas sólo en palabras, no podían educar sino la mente. La verdad no es lógica.
Para descubrir esta verdad y alcanzar este poder último, es necesario emprender tres formas de entrenamiento simultáneo:
Debéis entrenar vuestra mente para estar en Armonía con los movimientos del Universo.
Debéis entrenar vuestro cuerpo para estar en Armonía con los movimientos del Universo.
Debéis entrenar el Ki, la fuerza del alma que unifica el cuerpo y la mente para estar en Armonía con los movimientos del Universo.
Si la mente está en Armonía con el Universo las palabras tienen que estarlo también. Las palabras deben estar unidas con el Kami.
Seguidamente, los movimientos del cuerpo y la mente han de armonizarse con las palabras . Este es el secreto que el Budo me ha enseñado.
Me he dado cuenta que el cuerpo y la mente deben estar unidos por el Ki antes de incorporarse al Universo.
A través de esta milagrosa función del Ki, el cuerpo y la mente pueden unirse y, en virtud del entrenamiento, comprendereis la Unidad Universal. Entonces vuestra mente será límpida y vuestro espíritu irradiará salud. Os será posible resolver todos los conflictos y convertir a esta tierra en un mundo de paz.
Pero si se utiliza incorrectamente esta función milagrosa del Ki, el cuerpo y la mente zozobrarán en el desorden y el Universo se devendrá en caos.
Es esencial que mente, cuerpo y Ki estén en Armonía con los ritmos del Movimiento Universal.
El Aikido es la Vía de la Verdad. Y el entrenamiento del Aikido sirve para expresar la esencia de la verdad en la vida cotidiana. Es una expresión que genera el poder del Kami. Cualquier teoría en sí misma es inútil, debe ser llevada a la práctica. Con entrenamiento, la fuerza de la verdad se expande a la mente yel cuerpo y el Aikido los unirá con el Universo gracias al Ki.

domingo, abril 08, 2007

Takemusu Aiki

Takemusu Aiki (El soplo divino).

Las leyes de la naturaleza y los ritmos universales constituyen el libro básico de las técnicas y la práctica del Aikido.

Las leyes que definen la estructura y la dinámica del Universo deben convertirse en parte integrante e intuitiva de la consciencia, pues ellas determinan la estructura y la dinámica del cuerpo.

El Aikido es la expresión física e intuitiva de fórmulas matemáticas. El espíritu desplaza al átomo, agita los océanos, anima al fuego y circula en el interior de los seres humanos.

Por medio de la respiración se alcanza la sincronización con el arte del Ki, Ky no myo yo, se expresa a través del cuerpo, se llama “Takemusu Aiki” – el soplo divino – el lazo entre el fuego y el agua, la circulación de la materia en el cosmos. Es la expresión del tiempo y el espacio, de un pulso eterno, de una realidad en la que no existe separación entre espíritu y materia.

A medida que este estado de consciencia crece, ha de realizarse un intercambio entre las leyes del cuerpo en movimiento y las del Universo. Takemusu Aiki es la libertad de dicho estado de consciencia en tanto que uno se erige en el centro del tiempo y del espacio, la esencia viviente del fuego y el agua que inunda cuerpo y espíritu.

Con motivo de este cambio, las leyes resonarán de verdad y serán las mismas en el cuerpo y el Universo. Primero el cambio, luego la resonancia. La energía nuclear, la exploración de la luz, del ki, la vibración electromagnética, la fuerza gravitacional que crea el vacío y establece el orden, todos están unidos y el arte Kami fluye. El Ki es la fuerza nuclear que reside en el corazón de todas las cosas.

Pero, es el ying y el yang de la respiración lo que diversifica y limpia. La respiración es la energía impulsora de la vida.

Aquí reside el poder del Kokyu (respiración).

miércoles, abril 04, 2007

VIdeo O Sensei

Video realizado por www.aikido.cl y www.aikidodojo.blogspot.com

domingo, marzo 25, 2007

La biografía de Morihei Ueshiba - por Kanemoto Sunadomari Parte II

Capítulo Uno: Infancia y adolescencia. El Clima de Kishu

El aparentemente infinito océano pacífico, donde la Kuroshio (Corriente del Japón o Corriente Negra) baña las tierras de la península de Kii, revela muchas caras. El mar alterna entre la tranquilidad absoluta y la violencia de una corriente rápida. Las montañas junto a la costa son empinadas y están unidas a la cadena montañosa que se dirige tierra adentro. Aunque soleada y moderadamente calurosa, la región de Kii posee unas características naturales bastante severas.

El distrito conocido con el nombre de Kumano, ha tenido muchas leyendas y es depositario de muchos archivos históricos preservados a lo largo de los siglos. En el segundo libro más antiguo sobre nuestra historia, el “Nihon Shoki”, consta la expedición oriental realizada por el Emperador Shinmu a través de esta región. Shinmu fue el ancestro de la familia imperial, considerada como el símbolo del pueblo japonés. Según el Nihon Shoki, Shinmu partió de Hyuga e intentó entrar en Honshu por el mar interior, desde el puerto de Naniwa.
Sin embargo, como la ruta era muy ardua y no tuvieron éxito en la batalla, Shinmu cambió su ruta y se dirigió a Kumano, rodeando la península de Kii, penetrando luego en Japón.

También solía existir un pueblo llamado “En no Gyoja” (devotos ascetas), localizado en las profundidades de una montaña en Kishu, del cual se dice que eran capaces de volar libremente y estaban poseídos por poderes ocultos o algún tipo de misterioso poder divino más allá de la creencia de los humanos corrientes. Más tarde se creyó que algunos de ellos ascendieron al Cielo en su forma corporal.

La catarata Nachi en Kumano, Kishu fue conocida durante mucho tiempo como el nido de los ocho grandes reyes de los dragones, la morada de la Deidad Dragón. Aun hoy en dia el santuario de Kumano, consgrado a las deidades ancestrales así como a la Deidad Dragón, es visitado regularmente por devotos. El Satuario de Kumano tiene muchas delegaciones que son frecuentadas por fieles del pueblo, y las deidades a las que se consagran son conocidas por gobernar al viento y a la lluvia.

En el distrito de Kumano abundan los lugares con semejantes moradas espirituales. De entre ellos destacan tres montañas famosas por el “Gongen Sama” (el avatar de Kumano), que atraen peregrinos de fuerte fe y a ascéticos. En la parte noroeste de Kumano, situado cerca de los famosos manantiales calientes, se encuentra el pueblo de Tanabe, anidado en la costa. Este es el lugar de nacimiento de un incomparable y auténtico hombre del budo, Morihei Ueshiba, el fundador del Aikido.

Cada año, durante la cosecha de otoño, tiene lugar un festival en el santuario de Kumano, donde un “mikoshi” (palanquín sagrado) decorado con flores artificiales rojas y blancas es portado en procesión para esta ocasión. Durante el evento, las flores son lanzadas a la multitud de devotos reunida. Se cree que si una persona es alcanzada por una flor blanca, el o ella serán bendecidos con un buen hijo.

Antes del nacimiento de Morihei, su padre fue tocado por una de estas flores blancas. Es por eso que, al nacer su hijo él y su mujer, rebosantes de alegría, dijeron que el niño había sido “enviado por el santuario de Kumano”. Además, al ser Morihei su primer hijo, lo educaron con gran cuidado y afecto.

Morihei no era diferente a otros niños. Jugaba junto al mar y corría por las montañas bajo el brillante sol de su región. Aun así, se dice que, al ser Morihei su único hijo y como era relativamente pequeño y de apariencia débil, sus padres le dedicaron una cantidad inusualmente importante de atención.

A principios del periodo Meiji, los niños de las áreas rurales iban a pequeñas escuelas administradas por los templos locales conocidas con el nombre de “terakoya”, para aprender a leer, escribir y aritmética usando el ábaco. No había muchas áreas que dispusiesen de una escuela elemental básica o de educación superior.

A la edad de cinco años, un erudito empezó a instruir a Morihei en los “Yonsho Gokyo” (Cuatro Libros, Cinco Enseñanzas), así como en estudios japoneses y chinos. Cuando alcanzó la edad de trece o catorce años tenia un nivel lo suficientemente avanzado como para enseñar a otros estudiantes. Aun así, y debido a la ya antes mencionada debilidad física de Morihei, abandonó el instituto un año después de haber entrado en él.

Debido a su condición física, distaba mucho de ser un niño travieso. Era un sujeto tranquilo y calmado. Algunos pensaron que sufría algún tipo de enfermedad, pero era solo que era un chico un tanto nervioso. Sin embargo, parecía tener un algo especial y sus ojos eran claros y solemnes. Tales rasgos podrían haber transmitido una sensación de hostilidad a los otros niños, según su hermana pequeña Kiku.

El joven Morihei enseñaba el uso del ábaco a niños y adultos del vecindario. Era un experto en aritmética y matemáticas, así como muy aficionado a los libros sobre dichos temas. Aunque abandonó el instituto un año después de haber ingresado en él, fue un chico muy motivado y continuo su educación de una forma autodidacta hasta un nivel bastante avanzado.

Su hermana Kiku fue a una escuela para mujeres y más tarde se graduó en el programa nocturno de una universidad para maestros, dedicándose más tarde al campo de la educación. También ella era buena con las matemáticas. Cuando volvió a Tanabe en las vacaciones de verano, le sorprendió encontrar montones de libros y notas en el cuarto de su hermano. Según ella, versaban sobre matemática avanzada como algebra lineal y cálculo entre otros temas, que se encontraban más allá de su comprensión. Kiku cuenta haber visto muchos libros especializados en física, química y otras ciencias avanzadas.

Entorno y Habilidades Heredadas

Cuenta la leyenda que tres niños se aparecían en la montaña Tenjin, cerca de la casa de Ueshiba en Tanabe. El joven Morihei soñaba a menudo con los tres niños, y recuerda que siempre que se encontraba en problemas le echaban una mano. Sus vecinos y padres pensaban, que como nadie más tenia esas visiones, que a lo mejor Morihei estaba poseído por los tres niños divinos.

Morihei, todavía ahora, a la edad de ochenta y seis años (a la fecha de publicación de este libro), aun sueña de vez en cuando con los tres niños.
Cerca de la montaña Tenjin existia una colina conocida con el nombre de la Montaña Yoru. La vieja carretera de Kumano atravesaba esa colina y fue usada durante muchas generaciones de emperadores en el pasado para visitar el santuario de Kumano.

Existía una creencia en el distrito de Tanabe que decía que todas las deidades de Japón se reunían en el área de Izumo en el mes de octubre del calendario lunar o “Kannazuki” (mes de ausencia de las deidades). Se dice que el avatar de Kumano también iba a Izumo a través de esta carretera.

Un día, cuando el joven Morihei estaba bañándose en su patio, un vecino llamado Morii le visitó para hablar. Aquel día, la cima del Monte Yoru parecía estar en llamas. Morii le dijo: “Esa luz se llama shiranui (fuego desconocido), y arde cuando el avatar de Kumano pasa por ahí”. En ese momento el joven Moriehi salío de su bañera de un salto y oró reverentemente a ese shiranui.

El avatar de Kumano fue inicialmente santificado en Kyoto. Después fue llevado a Gogendaira de Tobita en Suwano, conocido ahora por el nombre de Motokumano. Más tarde fue trasladado a la cima de una montaña en una remota isla a cuatro kilómetros del puerto de Tanabe. Como Kompira-Gongen (deidad del mar) atraía a muchos devotos, sin embargo, el mar era tan violento en esa que zona volvió a ser trasladado a otros tres sitios diferentes. Se cree que este es el origen de las Kumano Sanzan (las tres montañas de Kumano: Machi, Shingu y Hongo).

Kinokuniya Bunzaemon, quien se convirtió en un gran comerciante (Nota del traductor: Kinokuniya Bunzaemon fue un magnate del periodo Edo que acumuló una gran riqueza dedicándose al comercio. Llegó a convertirse en uno de los comerciantes más importantes de la época en menos de 10 años), era también de Kishu. Siempre se ha dicho que el entorno de tu ciudad natal influye enormemente sobre tu vida. Si tenemos en cuenta que el joven Morihei creció en un entorno con un marco tan rico en mitología y folclore, el desarrollo de su personalidad nos resulta natural. La marina Kuki, uno de los grupos de piratas japoneses del siglo catorce (llamado Wako), que navegaban los peligrosos mares desde el Mar de la China Oriental hasta el Pacífico Sur, también tenían su base en Kishu. El hecho de que Kinokuniya Bunzaemon arriesgase el envío de mandarinas a Edo (actualmente Tokio) a pesar del peligro que entrañaba la ruta marítima, convirtiéndose en un hombre rico en el proceso, tiene que tener algo que ver con el entorno de Kishu, las montañas de Kumano y la corriente de Kumano.

El joven Morihei debió sentirse inconscientemente inspirado a ser ambicioso y tener éxito, a través de las historias que oía de niño.

Cuando se trasladó a Tokyo con la ayuda de sus familiares que vivían allí, tenía la vaga idea de convertirse en comerciante. Veremos este hecho más adelante. Parece que existía algo así como una vocación o un talento. La gente sigue el camino que más les conviene. Así como un brote de pino está destinado a convertirse en un árbol, lo mismo vale para un brote de cerezo o un brote de ciruelo. Esa es su posición innata. A medida que crecen, más manifiesta se vuelve esta. La gente lo entiende y acepta este hecho. A la gente se le concede la libertad de elección y pueden hacer lo que les plazca, sin embargo afortunado es aquel que puede llegar a realizar su vocación. Al igual que el brote de pino, si uno elije un lugar o dirección equivocada puede llegar a convertirse en un “árbol indigno”, no importa cuan grande sea su talento.

En su infancia, Morihei deseaba practicar el Kenjutsu (esgrima japonesa), pero sus padres no le dejaron por ser tan enfermizo. Curiosamente, su padre era uno de los hombres más fuertes del pueblo. Era capaz de transportar un palo con una bolsa de 5 galones (aprox. 22 litros) de arroz a cada lado. Podía incluso levantarlo varias veces con sus meñiques. El bisabuelo de Morihei, Kichiemon, era tan fuerte que en una ocasión viajó a Edo como representante de la provincia de Kishu para demostrarle su fuerza al Shogun.

A pesar de su apariencia débil, habiendo heredado tal potencia física, poseía una capacidad innata que le permitiría tener éxito en las artes marciales más adelante. Durante un tiempo, su potencial permaneció oculto.

El primer viaje a Tokio.

En 1901, cuando Morihei tenía 18 años, abandonó su ciudad natal para ir a Tokio por primera vez. Trabajaba en la tienda de un pariente durante el día y por las noches iba a un dojo local para practicar jujutsu. Actualmente apenas se ven dojos urbanos (machi dojo) pero en aquel tiempo había varios.

Morihei encontró muy interesante el jujutsu y le mejoró su físico. El hecho de que Morihei quisiera estudiar kenjutsu desde tan joven es un indicio de su afinidad natural por las artes marciales.

Su entusiasmo inicial para convertirse en un comerciante en Tokio comenzó a desvanecerse a medida que se adentraba en su camino preferido del budo. Sin embargo, aunque visitó muchos dojos durante los meses siguientes ninguno le satisfizo. En ese momento enfermó de beri-beri y no tuvo más remedio que retornar a Tanabe, su ciudad natal, tras menos de un año.

El beri-beri es una enfermedad extraña que parece remitir cuando uno vuelve a casa, y así ocurrió con Morihei que se recuperó rápidamente cuando comenzó a beber el agua de su ciudad natal y a pasear por sus tierras. No obstante, no tenía prisa por volver a Tokio.

De vuelta en Tanabe ayudó a sus padres en la granja, yendo a pescar con los pescadores locales, actuando como un consejero para una asociación de jóvenes y puso en marcha muchas otras actividades. Era muy respetado por las personas y continuó entrenándose para hacerse más fuerte físicamente. Solamente medía cinco pies con pulgada y media (156 cm) y sin embargo pesaba 183 libras (83 Kg.). Sus antepasados paternos eran todos muy fuertes y Morihei no lo era menos que su bisabuelo, Kichiemon. Así pues, se puede decir que no desmereció su dotación genética.

Morihei era llamado a menudo para ejercer de árbitro de las disputas entre los pescadores y en los desacuerdos corrientes sobre la propiedad y asuntos parecidos. Era como si nada pudiera ser zanjado sin él, pero no era el tipo de persona que estuviera contento con la rutina diaria.

Durante su corta estancia en Tokio se había inscrito en la escuela de la Kito-ryu jujutsu (actualmente Tenjin Shinyo-ryu jujutsu) de Tokusaburo Tozawa. Debía tener una afición fuerte y natural por las artes marciales, ya que más tarde se afiliaría a la escuela Yagyu-ryu de Masakatsu Nakai en la ciudad de Sakai City, próxima a Osaka. A pesar de su pequeña estatura, era bastante hábil y llegó a ser bastante conocido en la zona

El soldado destacado

En aquel tiempo Japón se encontraba en un estado de emergencia que conduciría al estallido de la guerra ruso-japonesa. Cuando Morihei cumplió 21 años, podía ser reclutado para realizar el servicio militar y le realizaron un reconocimiento muy estricto, que requería una estatura mínima de cinco pies con dos pulgadas y media (159 cm), y un peso corporal proporcional. Él era más pesado que la media, pero estaba ligeramente por debajo de los requisitos de la talla y aunque deseaba fervientemente servir a su país en aquel momento crítico, no pudo engañar a los examinadores. Sin embargo, se necesitaban desesperadamente hombres fuertes y finalmente le permitieron alistarse en 61 Regimiento de Infantería de Wakayama.

Fue en 1903 cuando las nubes oscuras de la Guerra aparecieron sobre los cielos de Manchuria.

El entrenamiento militar en aquellos días era extremadamente severo. Tanto el estudio académico como el ejercicio físico eran muy arduos, por no mencionar los ejercicios de combate que se parecían mucho a la guerra real y que serían difíciles de imaginar hoy en día. Los soldados a veces tenían que correr de 20 a 40 kilómetros con su pesado equipamiento, y correr de 8 a 12 kilómetros era lo normal. Por supuesto, tan severo entrenamiento daba como resultado muchos marginados. Cuando el entrenamiento era especialmente intenso Morihei podía llevar los equipos de los menos fuertes para permitirles continuar. Posteriormente él haría muchas veces lo mismo bajo el fuego real en Manchuria.

Las limitaciones de espacio no me permiten describir la vida de Morihei durante la guerra, pero tras la finalización de la guerra el 61 Regimiento fue apostado por un tiempo en Hamadera, Osaka. Durante este periodo, Morihei visitó el Nakai Dojo en Sakai en sus días libres, y practicó esgrima Yagyu-ryu, de una manera que no le había sido posible hacer ya que se había alistado en el ejército. Tras abandonar el ejército en julio de 1908 recibió un certificado de mekyo kaiden de este dojo, cosa difícil para las personas normales.

En aquel tiempo, las personas de muchas artes marciales estaban asociados con el Nakai Dojo. Antes de la Restauración Meiji, la Yagyu-ryu no aceptó personas procedentes de la población general, cuando abrieron sus puertas muchos buscaron esta escuela, incluyendo a Jigoro Kano, fundador del Kodokan Judo, y Chubei Yokoyama, un famoso profesor de naginata.

Volviendo a nuestra narración, cuando Morihei finalizó su servicio militar fue instado por sus oficiales de alto rango a continuar en una academia militar. Uno puede imaginar lo excepcional que fue como soldado y lo útil que resultó en los campos de batalla del sur de Manchuria, sabiendo que incluso tras completar su servicio el jefe de su último regimiento le pidió de manera continuada que se inscribiera en la academia y llevara una vida militar.

Esta es una época en el que los militares recibían un trato excepcional debido a las victorias en las guerras ruso-japonesas y chino-japonesas. ¿Por qué Morihei rechazó tales recomendaciones tan entusiastas? Parece raro para un joven tan enérgico el acostumbrarse a una vida normal con su familia, pero Tanabe, su ciudad, iba a proporcionarle el entorno ideal en el que entrenar su espíritu.

Morihei desarrolló una fiebre, cuya causa nunca se esclareció. Pudo haber sido debida al repentino retorno a un lugar tranquilo tras haber trabajado el doble que otros soldados, o a alguna clase de enfermedad endémica que se trajo del continente. No había más síntomas que la fiebre, de la que pronto se repuso, pero que permaneció con él de manera intermitente incluso hasta los 70 u 80 años.

Cuando volvió por primera vez de Tokio, acostumbraba a pasear descalzo en las colinas próximas, ya que le habían dicho que esto ayudaría a curar su beri-beri, lo que aparentemente ocurrió. Aún así, el continuó con este tipo de entrenamiento.

Estos paseos no eran como uno puede imaginar un paseo corriente por la montaña, ya que Morihei se dedicaba a algunas prácticas algo extrañas. Tras recuperar su salud iba a las montañas con una tartera con la comida y entrenaba en un entorno natural, a menudo haciendo noche. Cortaba árboles con la espada, golpeaba, pateaba, etcétera, mientras se dedicaba a una práctica realmente violenta. Un vecino que casualmente pasó y vio lo que Morihei estaba haciendo volvió a la ciudad a informar de que había “un duende” en las montañas. Esto era comprensible, ya que Morihei solía llevar el pelo largo, y debía gritar mientras saltaba por doquier balanceando un sable en aquellas zonas remotas. No es sorprendente que pensaran que era un loco o un tengu (un duende de nariz larga de la mitología japonesa). Aunque realizaba este entrenamiento por iniciativa propia era más intenso de lo que cualquiera puede imaginar. A veces se internaba profundamente en las montañas durante periodos de 21 días y entrenaba bajo las cascadas. También iba a la playa para entrenarse luchando contra vientos fuertes y olas violentas, siempre dedicándose a entrenamientos severos mientras se encontraba en medio de la naturaleza.



lunes, marzo 19, 2007

Biografía de Morihei Ueshiba - por Kanemoto Sunadomari Parte I

Por Kanemoto Sunadomari Reproducida en www.dojotanabe.com por cortesía de Stanley PraninTraducido por Cristóbal Mora Temnerud, Fernando Gómez y Óscar Recio Coll

Las siguientes traducciones proceden de la primera biografía de O-Sensei escrita por Kanemoto Sunadomari y que fueron publicadas en febrero de 1969. El primer encuentro de Kanemoto Sunadomari con Morihei Ueshiba fue en 1928. Un seguidor devoto de la religión Omoto, analiza profundamente la influencia de esta religión sobre el arte y la filosofía del aikido.
Los textos que aquí presentamos, aparecieron en una serie de artículos (16 en total) en el Aiki News (números 72 - Septiembre 1986 - a 87 - Invierno/Primavera 1991 -), y podemos reproducirlos en la web por cortesia de Stanley Pranin, editor del
Aikido Journal. De momento sólo están traducidos al español los dos primeros artículos, que son los que aquí os presentamos. A medida que vayamos traduciendo el resto, los iremos añadiendo a esta página.
Prólogo del Autor
En la primavera de 1928 acudí por primera vez a una exhibición de Aikido del Maestro Morihei Ueshiba. Yo era seguidor de la religión Omoto y estaba trabajando como voluntario para la iglesia en Kameoka. Durante el festival de primavera de Ayabe fui con mi padre a ver una exhibición que tenía lugar en el Omoto Mirokuden de Ayabe.
Aquel día, el maestro Ueshiba portaba un kimono formal blasonado. Cinco o seis de sus discípulos, armados con espadas y lanzas de madera, iniciaron un ataque simultáneo. Un instante después, se encontraban todos volando por los aires, por encima de la cabeza del maestro Ueshiba.
Sucedió en pocos segundos. Ninguno de los estudiantes pudo tan siquiera tocar al maestro Ueshiba con sus armas. Este fue el hecho que más tarde me indujo a ingresar parte en su dojo.
Desde aquel día, además de entrenar en su dojo, fui testigo de decenas de sus demostraciones. Sin embargo, había muchos aspectos de su aikido que escapaban completamente a mi entendimiento.
Pensaba que lo comprendía, pero no era así. Esto sugiere que el aikido del maestro Ueshiba se encontraba en un estado constante de cambio. Cuanto más aprendía de su arte, más infinito e imposible me parecía poder atisbar por completo su alcance y complejidad.
Cuando ingresé en el dojo, el maestro Ueshiba en persona me instruyó la primera vez. Realizaba sus explicaciones en seiza (postura de rodillas), y me dijo: “Si dominas esta única técnica, es suficiente”.
La primera técnica de aikido que me enseñó fue el ataque shomenuchi con la tegatana (mano espada) en seiza. Es así todavía hoy en día. Ataqué al maestro con toda mi fuerza y él recibió mi ataque con bastante suavidad, diciéndome que si atacaba demasiado fuerte iba a romperme la mano. Siempre recuerdo este incidente cuando practico.
Esto demuestra lo difícil que es ejecutar una única técnica, por ejemplo menuchi, de una manera fiel a los principios básicos. He pasado muchos años practicando aikido, pero dudo que nunca llegue siquiera a acercarme a un menuchi “perfecto”, ni aun entrenándolo el resto de mi vida. Creo que para poder dominar técnicas tan difíciles es necesario adentrarse en el reino divino de lo espiritual y lo físico.
El maestro Ueshiba consiguió, como resultado de su extenso entrenamiento, alcanzar el máximo potencial del cuerpo humano. En la búsqueda de lo que se encuentra más allá de ese punto, abrió un camino al mundo espiritual. Consiguió penetrar en el reino del espíritu y desentrañar su complicada y delicada lógica.El aikido moderno no habría podido ser creado sin que el fundador hubiese descubierto y alcanzado este mundo espiritual. Las austeridades, tanto espirituales como físicas, sufridas por el maestro Ueshiba hicieron posible el nacimiento del aikido.
Han pasado casi cuarenta años desde que llamé por primera vez a la puerta del Dojo Ueshiba y pasé a estar bajo su instrucción e influencia. Tuve la gran suerte de haber podido establecer una relación personal con el Maestro Ueshiba, experimentar su verdadera naturaleza y recibir entrenamiento en la búsqueda del Camino.
¿Qué clase de hombre fue el fundador del Aikido, Morihei Ueshiba? ¿Dónde nació? ¿Cómo entrenó? Empecé a escribir este libro por que quería transmitir el detallado proceso de descubrimiento del aiki, empezando por los pasos del fundador durante la colonización de Hokkaido, su conversión a la religión Omoto y también sus exhibiciones diarias del arte.
No obstante, la descripción de este primer budo y su creador, ha resultado una tarea extremadamente difícil. Mis pobres habilidades literarias no me han permitido describir la verdad con efectividad. Es este un hecho que me ha hecho darme cuenta que no soy más que un hombre corriente. He querido dejar constancia de mis conocimientos, con la convicción de que ésta es la Vía correcta.
Kanemoto Sunadomari, Diciembre 1968

miércoles, diciembre 06, 2006

Tecnicas Divinas